Mortadelo
y Filemón: El Sulfato Atómico
Aquellos que se queden atascados en la
aduana de Tirania merecen ser castigados a pasar la noche en el cuarto de los
ratones sin llevarse al gato.
El Necronomicon. Adbul Alhazred. Página 752 de la edición toledana
de 1.687, prohibida por El Papa.
El asunto es relativamente simple. Sólo es necesario que uséis a Mortadelo, lo
acerquéis a los guardas tiranios, y le hacéis hablar con ellos. Para seguir
adelante es preciso mencionarles algo sobre los vecinos de debajo. Ya lo veréis.
Entre los árboles oscuros divisé a la
Bestia acechando, y su nombre era Félix.
Diario de Pamela Chu. Página 12, Acto III, Libro 2.
Nuevamente, sólo es cuestión de abrir el coche usando o a Mortadelo o a Filemón
[da igual cuál sea la elección] y acto seguido, probéis todos los cables con
todos los cables [hay un elemento de aleatoriedad, que para aquellos que no
hayan cursado estudios superiores aún, significa que puede cambiar de una
partida a otra... de nuevo, nada difícil]
E hicieron los aqueos un gran caballo
de madera, y escondieron grandes cantidades de guerreros en su panza,
mientras el resto de ellos simularon alejarse en sus galeras de la sitiada
Troya.
El Mundo. Flash de noticias a cargo de Homero... No Húmero,
Homero.
Nuevamente, "nada destacable". Usando a Mortadelo, se le hace hablar
con el guardia, se insulta al guardia, luego a Bruteztrausen... en el cómic,
Mortadelo gritaba ¡Herunter Bruteztrausen!, tras haberle preguntado a un
transeunte tirano cómo se decía "abajo" en tirano. Si alguien
relaciona herunter con abajo, estaremos todos alucinando pepinos.
Que alguien le diga a ese idiota cómo
se sale del Goblin's Dungeon.
Insulto estándar entre los aventureros. También son famosos
"pareces una vaca" y "tú eres cola, yo soy
pegamento". Atribución anónima. Llama al [955]555-5555 para decir
que se te ocurrió a tí y ganar un premio.
En primer lugar, es preciso utilizar a Filemón para que use el teléfono,
ya que Mortadelo carece de agenda y sólo es capaz de hacer imitaciones
[portentosas] de Gila ["¡Que se ponga!"]. Podéis pedir
ayuda al hotline de Alcachofa Soft, pero lo adecuado es llamar a Ofelia e
insultarla hasta que ésta se desmaye.
Una vez desmayada Ofelia, lo que provoca un terremoto de grado 12 en la
escala de Milano [el de las gomas... de borrar, que esto es una solución
para impúberes... ¿por dónde iba?] se puede mirar por la ventana
enrejada. El cubo de basura se ha caído por los suelos.
Usad a Mortadelo, que tiene los brazos más largos, para recoger la lima y
la caña de pescar. La lima sirve para aserrar los barrotes. Pero de todos
modos, debido a un portentoso bug de la realidad virtual del Pentium MMX II
último modelo que tantos duros le costó a tu padre / madre / cartera [táchese
lo que no proceda] no puedes salir por la ventana. Así que hay que usar
otro método.
Usad de nuevo a Mortadelo. Que abra la ventanilla de la puerta de la
mazmorra y use el sulfato en 'spray' sobre la araña peluda que hay justo
encima de la morsa bigotuda que hace las veces de guardia. Recoged con la caña
de pescar las llaves del suelo y usadlas en la cerradura. Ahora ambos
agentes son libres de merodear por el castillo, pero hay un guardia que les
fastidia la fiesta... ¿cómo eliminarle de la ecuación... quiero decir,
del mapa?
¿Está interesado en unas
cazadoras de cuero?
Indiana Jones III. Castillo de Brunwald. Un montón de
guardias nazis que esquivar. Jarl.
En el piso superior, puerta a la derecha de las escaleras, hay una sala de
trofeos, donde está la Copa Campeona y un busto de cierto conocido
presidente de club de fútbol. Si Mortadelo se mete en esa habitación, os
descubrirá una cámara y una pista sobre lo que hay que hacer a
continuación.
En el tercer piso hay unos lavabos, que uno de los dos agentes se meta en
él y recoja el rollo de papel higiénico. Despedíos de los lavabos, ya
que no hace falta volver aquí.
En el segundo piso, hay una cocina. Si la registráis a fondo, encontraréis
un mechero de cocina [recogedlo], un horno microondas [tomadlo] y en la
misma cocina, un mando [el que está situado más a la izquierda] que hay
que pulsar. Hecho todo lo cual, podéis usar el encendedor en la cocina
para encender un bonito fuego. Luego, hay que acercar el rollo de papel
higiénico al fuego para provocar un escape de gas y un rollo encendido de
papel higiénico.
En el mismo piso hay una alarma anti-incendios... acercad el rollo
ardiente a la alarma para que esta se dispare y distraiga a los bomberos
que estaban en la primera planta. Ahora hay que llevar al agente que tenga
el microondas a la sala de los bomberos, para que desenchufe la máquina
de café y enchufe en su lugar el microondas.
Finalmente, volved a llevar a Mortadelo a la sala de trofeos... prometo
que no tiene que volver a salir de la mazmorra nunca más.
¡Le ha puesto un cerrojo a su
tubo de mensajes! ¡Mira que no confiar en mí!
Manny Calavera. Grim Fandango. Año Primero.
Primero hay que localizar el despacho del pelota ministro del presidente
Bruteztrausen. Pedirá auxilio pulsando el botón de alarma [spionen!
achtung! raus!] pero el guardia debe estar aún camino de la
Komandattur, así que tomáis nota del número 57432 y os largáis.
Mortadelo debe acercarse a la mesa con el ordenador donde estaba el
guardia que se ha ido a redactar el informe sobre las fugas reiteradas
de los espías. Si se lo mira, podrá desactivar alarmas, la
electricidad, la calefacción e Infovía.
El dormitorio de Bruteztrausen está en el último piso, como en el
chiste de Franco. Pasad de él y de las pistas falsas, y usad el teclado
numérico de la pared, poniendo 57432. Obvio, ¿verdad? Entonces... ¿por
qué consultas esta solución? ¡Ah! Lo de la fase porno está al
final... sigue leyendo.
Tras meterse en el armario literalmente, se desciende por un ascensor
ultrasecreto hasta los ficheros ocultos del Estado de Torcido de
Tirania. Examinado los cajones del archivador, Filemón Pi se hace con
una factura con un extraño código, que parece una pista a seguir... si
hasta dice combinación en letras de neón.
La caja fuerte está oculta en la habitación embaldosada sin nada
dentro, la que tenía la alarma conectada que impedía abrirla. Entrad
con ambos agentes en ella. Luego, colocad a Filemón sobre la
baldosa que 'canta' porque no sigue el mosaico del suelo [es la única
que tiene el mismo color que las que le tocan, las demás tienen sus
vecinas de distinto color al propio]. Si colocáis a Filemón bien, se
oirá un ruido sordo y se verá la baldosa descender [Nota: la manera más
fácil es colocar el cursor de ir, que es una aspa, de modo que su eje
horizontal toque la frontera entre la baldosa de marras y la que queda
debajo].
Una vez tocada y hundida esta baldosa, y como indica la factura con el
IVEN Repercutiden y las Retencionen del Koponen, hay que hacer lo mismo
[¡¡y usando sólo a Filemón!!] pulsando la baldosa cuarta a la
izquierda de la primera, hasta verla hundirse; luego dos a la derecha,
una hacia atrás, dos a la izquierda, una adelante. ¡Ya está! No mováis
a Filemón, dejad que Mortadelo recoja el Sulfato y se lo lleve.
Seguro que se creen que voy a
mencionar a Pink Floyd.
Recorrido Censurado de El Sulfato Atómico. El Bárbaro.
Editorial Meristation. Com.
Nada... de especial. Haced que Mortadelo abra la puerta, encuentre el
agujero portátil y lo coloque en el muro... there's another hole in the
wall... y a marcharse.
... y brilla, y brilla, y
brilla, y brilla, y brilla, y brilla, y brilla, y brilla, y brilla,
y brilla, y brilla, y brilla,...
Chepito, cantaor mexicano muerto errante por el fondo del
mar. Grim Fandango. Año tercero.
Tras el accidente de marras, es divertido visitar el Túnel del
Lechuzo. Si os metéis dentro, id observando la oscuridad hasta salir.
Lo importante es esto: usando a Mortadelo, fijaos en el gusanito que
hay cerca de las piedras donde el pobre Volkswagen ha quedado como mi
Citroën ha estado toda la vida. Luego, usad el gusano en la caña de
pescar. Caminad hacia la derecha hasta llegar al río, y usad la caña
en él. Pescaréis un pez sierra. Pues vale, pues me alegro.
Conducid a Mortadelo hacia la derecha y metedle en los matorrales.
Seleccionad ahora a Filemón para que acuda al rescate del torpe
Mortadelo, y que Filemón hable con los matorrales para despertarles.
Mortadelo recoge una hoja de adormidera, y la usa en el pescado para
obtener una sierra acuática.
Ahora regresad con ambos agentes hasta la pantalla donde está la
entrada del túnel, y conducidlos desde allí hasta la casa del fondo.
Que Mortadelo rodee la casa, se encuentre el oso asqueroso y le dé el
pez anestesiante. Luego, que regrese al frontal de la casa.
Una vez hecho esto, que Filemón vaya a la parte trasera de la casa,
abra la puerta pero no entre. Usad a Mortadelo, para que llame a la
puerta... en cuanto salga el carpintero, cambiad a Filemón, y haced
que entre en la casa, recoja el frasco y se vaya del taller. Hecho
esto, volved a Mortadelo y seguid hablando con el carpintero hasta que
éste se canse.
Una vez el carpintero haya vuelto a sus quehaceres, que regrese Filemón
y use el frasco sobre el tronco con hacha, para quedarse con el hacha.
Sólo queda regresar al río para que corte el árbol gordo de la
derecha y los dos espías crucen el río.
No puede haber nadie tan
burro...
Dijo el gasolinero que, mientras fumaba, repostaba un
camión cisterna de Nitroglicerina...
Bueno, llamadle como queráis a este capítulo... la cuestión es
que hay que echar el Sulfato en botella dentro del hormiguero para
igualar las fuerzas entre los dos agentes y la Divisionen Bruneten.
THIS IS THE END
MY ONLY FRIEND
THE END
El lugar, el claro del bosque de Cuentolandia. Un Lobo huye
aullando de terror perseguido por un bárbaro que blande, dando
mandobles a diestro y siniestro, una hacha de manufactura élfica
y doble filo.
-¡Pedazo de animal de
bellota! Mira que pasarte siete horas llamando al Ibáñez desde
la mazmorra del palacio de Bruteztrausen...
-¡Hombre, Bárbaro! Es que, como comunicaba, pensé que
igual podría hablar con él si insistía! ¡No te acerques
tanto con esa hacha, que corta demasiado!
-¡Ven aquí, que te voy a hacer un rasurado al cero a lo
bruto y sin maquinilla!
-¡Que yo soy heavie y me molan los Guns N'Roses!
-¡Encima de lobo, furro! ¡Viva Nirvana! ¡No
corras, que es peor!
A todo esto, ambos se introducieron en el bosque, perdiéndose la
invasión del claro por parte de un autobús de ninfas del
bosques, pero que muy ninfas, que habían acudido al lugar atraídas
por el olor a testosterona desperdiciada. ¡Una lástima! Porque
estas ninfas eran todas hermanas... ninfámanas, creo que es la
palabra.
Dedicado a Gloria "sola en casa IV".
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