SILVER
SOLUCIONES
CONSEJOS ANTES DE
EMPEZAR
1-Prácticamente en todas las escenas del juego hay que combatir contra
enemigos. Hasta que no eliminéis a todos los enemigos no se permite el acceso a
la siguiente escena.
2-Cuidar la comida y utilizar la más adecuada al índice de recuperación que
necesitéis.
3-Las armas mágicas y las pociones son muy potentes. No malgastarlas.
4-Dejar al personaje más ligero o débil con armas de distancia, tal como el
arco y manejarle vosotros, a fin de no desperdiciar los proyectiles. Los
personajes más fuertes cuidar que siempre lleven armas pesadas y escudos.
5-Los personajes, cerca unos de otros, son mucho más poderosos. No los separéis
demasiado.
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Todo comenzó el día que el malvado
Silver mandó a sus secuaces a nuestro pequeño pueblo a escoger la mujer que
ocuparía a su lado un lugar como esposa. Sin compasión alguna, envió a su
malvado hijo Fuge a raptar a cualquier mujer a fin de servir a sus innobles propósitos.
Mi historia se remonta al día que fui a ver a mi abuelo, el cual me entrenaba
constantemente en el arte de la esgrima. A este fin me dirigí hacia mi casa
cruzando el puente y llegando hasta ella.
Como siempre subí a mi habitación y abrí el cofre donde estaban mis armas,
una espada corta y un escudo de madera. Una vez equipado con ellas, me dispuse a
entrenar con mi abuelo, el cual me esperaba afuera. Una vez me enseñó los
movimientos de nuevo, combatimos durante largo rato hasta que un grupo de
soldados al mando de Fuge, hizo su aparición de repente, secuestrando a mi
novia Jennifer. Mi abuelo y yo nos resistimos y empezamos a combatir contra los
malvados guardias de Fuge persiguiéndoles por el camino de la izquierda. Uno
tras otro eliminamos los malvados guardias que eran incapaces de resistirse a
nuestra furia desatada. Siguiendo por la izquierda, unos cuantos guardias más
cayeron abatidos. Demasiado tarde, dos ancianos, George y Flo, nos contaron que
el galeón había partido llevándose consigo todas las mujeres secuestradas sin
saber cual era el destino de ese buque. Volvimos por nuestros pasos y entramos
al castillo a ver cómo conseguíamos la información que necesitábamos. Hacia
la derecha de nuestra posición se encontraba la entrada del castillo, donde
eliminamos más guardias que se opusieron a nuestro paso. En esa misma dirección,
encontramos a un mercader al que compramos comida para un viaje que se
presentaba tan incierto como lejano. Atravesando un puente, llegamos a las
puertas de Haven, un curioso lugar donde sólo los puros de corazón podrán
atravesar las puertas sin temor. Mi abuelo me contaba la historia hasta que un
capitán de la guardia de Fuge hizo su aparición. Nos atacaron y mi abuelo cruzó
por la puerta. Yo luchaba y luchaba, cuando estando rodeado, escuché la voz de
mi abuelo diciendo; "¡Vamos David!" por lo que me retiré y atravesé
la puerta pensando en que un rayo me atravesaría, pero no fue así. No corrió
la misma suerte uno de los guardias que intentó atravesar la puerta, pues fue
fulminado por un rayo. Los guardias se retiraron y nosotros seguimos por la
derecha del camino.
Tras esto continuamos por un camino a la izquierda y encontramos al Duque, el líder
de una banda de proscritos, que prometieron ayudarnos en nuestra tarea.
Hablamos con John y Ben, que me enseñaron a realizar un movimiento con la
espada llamado la telaraña de la muerte. Luego hablamos con Clay y su hijo
Richard . Cuando volvió a entrenarse volví a hablar de nuevo con él. Recogí
una antorcha que me pareció que podría ser útil más tarde. Hablé también
con William y con Fat Bob así como con Sekune para poder comprobar su destreza
con el arco y continuamos nuestro viaje por una escalera a la izquierda de
nuestra posición.
LOCALIZANDO EL
TELESCOPIO QUE NOS MOSTRARA EL DESTINO DEL GALEON
Salimos del lugar por la derecha para llegar a la cueva, como estaba oscuro
cogimos la antorcha y entramos a la cueva. Tras un susto de muerte propinado por
un niño, seguimos nuestro camino. (Aparece el cronista, un individuo que deja
muestras escritas de nuestra historia, realmente son las únicas ocasiones en
las que podremos salvar el juego.)Salimos por la izquierda y en el exterior de
la cueva, atravesamos el puente para llegar a la biblioteca.
Dos extraños seres que parecían algo así como pequeños demonios cerraron las
puertas, teniendo que derribar la puerta entre mi abuelo y yo. Una vez dentro
observamos al profesor rodeado de pequeños demonios , nos lanzamos a la lucha
acabando con todos ellos. Una vez liquidados, el profesor, agradecido, se puso a
hablar con nosotros. Subimos por la escalera izquierda, donde nos encontramos a
un pequeño demonio de color amarillo, que parecía algo así como un jefecillo,
puesto que nos echó encima a un montón de demonios, que por supuesto,
volvieron al infierno del que procedían. Salimos por la izquierda y aquel
maldito demonio volvió a aparecer enviándonos más de sus rojizos amigos. Tras
la lucha continuamos nuestro camino por la izquierda. Después de ocurrir lo
mismo, subimos hacia la parte superior de la escalera donde atravesando una
puerta a la izquierda, nos encontramos a nuestro demonio amarillo que volvió a
intentar amargarnos la existencia y donde encontramos un cofre que abrimos, quedándonos
con su contenido. Saliendo por arriba, a través de una puerta justo al medio de
la habitación.
Allí nos encontramos más demonios que volaban y se nos pegaban como moscas.
Una vez que acabamos con ellos nos fuimos por la izquierda. Al pasar a la
siguiente estancia observamos como el profesor Whittle era atacado por más
demonios. Cuando liberamos al profesor de sus atacantes nos fuimos por una
salida que estaba abajo y a la derecha. Hablamos con el profesor Whittle de
nuevo, toda vez que le volvimos a liberar de otros muchos más demonios que le
asediaban, saliendo por la derecha en nuestra búsqueda del telescopio. De
repente nos encontramos con dos demonios rojos encima de una estantería y uno
de ellos tenía una trompeta dorada con la que cada vez que la hacía sonar, más
demonios aparecían de la nada. Siguiendo nuestro camino observamos un chaman
que teleportó al demonio amarillo a un lugar seguro para ellos. Tras acabar con
los demonios que quedaban abrimos el cofre encontrando materiales útiles.
Eligiendo tomar el camino de la derecha en la parte superior del edificio,
seguimos persiguiendo al demonio amarillo que nos llevó a otro cofre, donde
recibimos montones de comida y otros utensilios. Continuamos persiguiéndole por
la derecha.
Al fin acorralamos al demonio amarillo que nos contó cosas acerca de su tesoro
secreto prometiéndonos el tesoro a cambio de su vida. Tuvimos que protegerle de
los demás demonios que trataban de matarle y seguimos al demonio amarillo a fin
de que nos mostrara todos sus secretos. Al llegar a su escondrijo abrimos el
cofre y recogimos todos los objetos que nos fueron de utilidad. ( Aparece el
cronista).
Salimos de la sala por la salida de abajo y encontramos al demonio amarillo
bebiendo la poción que había recogido. Tras beber la poción creció cuatro
veces más de su tamaño. Tras una dura batalla matamos al demonio amarillo y
seguimos buscando por la salida localizada en la parte superior de las
escaleras.
Al fin encontramos a Terronus y empezamos a hablar acerca del telescopio y de su
localización.
Terronus nos pidió que le siguiéramos y en la siguiente habitación
conseguimos del cofre que nos señaló, una espada muy especial. Terronus me
teletransportó hacia el salón principal. Cuando estábamos abajo, de repente
hacen su aparición Fuge y los guardias. Mi abuelo se enfrentó con Fuge y acabó
muriendo por su espada. Una oleada de rabia inundó mi interior con los más
profundos sentimientos de odio y crispación hacia él, pero no estaba preparado
para luchar con él por lo que decidí irme por la puerta que señalaba Terronus
y hacerle caso. La venganza vendría en otro momento. Hablé con Terronus acerca
de la muerte de mi abuelo y seguimos andando hacia la derecha en busca del
telescopio.
En una habitación antes visitada por mí recogí una poción mágica y
volviendo por nuestros pasos, llegamos a la habitación donde estuve hablando
con Terronus acerca de mi abuelo, por donde salimos por la puerta superior
izquierda. En la siguiente habitación volvieron a aparecer demonios rojos, uno
de ellos con una trompeta amarilla. Tras acabar con ellos seguimos nuestro
camino hacia la derecha. Seguimos caminando en esta dirección hasta que
encontramos un cofre protegido por un demonio guardián. Abrí el cofre equipándome
lo mejor que pude, variando nuestro camino hacia la izquierda y saliendo por la
parte superior.
Llegamos a un patio con una fuente y decidimos proseguir nuestro camino por la
izquierda.
Me encontré en un gran salón con escaleras teniendo mi espada que volver a
probar la sangre de más de esos malditos demonios. Mientras tomábamos el
camino de la izquierda, Terronus me mostró el ascensor que me llevaría a las
cuevas secretas, hablando no sé qué de un demonio al que tendría que
enfrentarme. Cuando baje del ascensor me encontré dos demonios que salían por
la puerta de un pequeño cuarto. Cuando se hubieron marchado, entre allí, y
encontré a Janitor, el encargado de la caldera. Tras haberme entregado la llave
de plata, salí de la habitación y continué mi camino por la derecha.
Observando a mí alrededor encontré a mi izquierda una entrada a las cuevas.
Allí encontré a los Golems, enormes seres de piedra con actitudes poco
amistosas. Una vez convertidos en gravilla, continué mi camino por la entrada
de la parte inferior de la cueva, donde accedí a una sala en la que cinco
Golems comenzaron a atacarme. Un Shamán invisible los regeneraba siempre que yo
acababa con ellos, por lo que opté por librarme primeramente del Shamán
invisible y a continuación poder eliminar a los Golems definitivamente. Tomé
la entrada de la derecha, donde encontré a Buzuki, al cual ayudé con mi llave
de plata a poder abrir su habitación y entrar, recogiendo todos los artículos
que allí había. Volviendo hacia la habitación donde se encontraba el Shamán
invisible, seguí mi camino hacia la izquierda. Allí me encontré a otro grupo
de Golems. Saliendo por la parte inferior acabé con otros Golems que me
cerraban el paso. Allí me encontré al Cronista, el cual escribió otra página
con mis gloriosas hazañas. Al fin, me hallé cara a cara con el Gran Demonio.
Para llegar a matarle tuve que armarme con la Espada de Hielo, regalo de
Terronus. Disparándole con la magia que arrojaba la Espada de Hielo, a través
de la hendidura de las rocas entre las que estaba cubierto, logré que el Gran
Demonio regresara a los infiernos. Libre de su amenaza, Janitor encendió las
calderas que hacían funcionar el Telescopio.
Activé el Telescopio mediante el interruptor y observé al Galeón viajando
hacia Rain. El Duque ordenó el regreso a la base rebelde a fin de planificar
nuestro ataque en Rain.
TORMENTA EN RAIN
Cuando llegamos a Rain me emparejaron con Sekune. Tomamos por la izquierda para
entrar en la ciudad de Rain. Una vez allí, combatimos con numerosos guardias,
recogiendo los equipos que dejaron sobre el suelo, especialmente las espadas,
saliendo de la plaza por la parte inferior derecha (aparece el cronista).
Entramos en lo que parecía ser una encrucijada de calles, combatiendo con todos
los guardias que nos salían al paso hasta llegar a una salida en la parte alta
del recorrido. En la siguiente calle, varios guardias más se sumaron al
combate. Atravesamos la puerta situada en la parte inferior y llegamos a un
lugar donde una enorme puerta de madera nos cerraba el paso, teniendo que volver
sobre nuestros pasos, llevándonos, eso sí, unos cuantos guardias por delante.
Teniendo que regresar a la encrucijada de la cual partimos, decidimos seguir por
el camino de la derecha y encontramos allí a un rebelde herido. Cuando
intentamos ayudarle, uno de esos malditos arqueros acabó con su vida de un
disparo certero, pero Sekune se lo hizo pagar muy caro. Pusimos en fuga al resto
de la guardia y proseguimos nuestro camino regresando a la encrucijada y tomando
el camino de la izquierda.
Allí había una batalla entre los guardias de Fuge y los rebeldes. Los guardias
acabaron con los rebeldes y Sekune y yo tuvimos que terminar el trabajo. La
calle situada arriba y a la izquierda nos llamó la atención y decidimos
continuar por allí y llegamos a una calle atravesada por un arco donde
combatimos contra guardias y perros de presa. Atravesando la calle, por debajo
del arco, nos atacaron dos arqueros y una vez que pudimos zafarnos de ellos,
salimos calle abajo y a la derecha.
Nos encontrábamos en una calle en forma de ese, donde nos abrimos paso y
continuamos arriba y a la derecha, llegando a un recinto amurallado, donde una
vez que acabamos con nuestros enemigos, seguimos camino por debajo de la
muralla. En esta ocasión, una calle larga, con unas escaleras a la derecha y
una bocacalle a la izquierda se presentaban ante nuestros ojos. Decidimos seguir
camino calle abajo y llegamos a una inmensa puerta de madera custodiada por
guardias de Silver. Una vez eliminado el peligro, comprobamos que la puerta no
se podía abrir y volvimos a la anterior calle, tomando la salida de la
bocacalle de la izquierda. Allí pudimos observar la torre de Othías en la
lejanía, nos defendimos de los guardias que nos atacaban y continuamos nuestra
carrera hacia abajo, llegando a un rastrillo cerrado, donde a su lado había una
campana que al tocarla, aparentemente no producía ningún efecto. Me dio la
sensación de que deberíamos de volver allí más temprano de lo que creía.
Volviendo a la calle anterior, atravesamos las escaleras y llegamos a un cruce
de caminos, donde tras una breve lucha y al continuar calle abajo, una escena
terrible de unos guardias torturando a una vieja mujer, nos encendió la sangre.
Sekune y yo, liberamos a la vieja mujer y me puse a hablar con ella. Me pidió
que encontrara a su hijo raptado por Silver, y me entregó un oso de peluche que
sin lugar a dudas, sería reconocido por su hijo. Volviendo al cruce de caminos,
tomamos la calle de la derecha, donde alrededor de un árbol fuimos atacados por
los guardias de Silver. Por el camino que surgía enfrente de nosotros y a la
izquierda, nos encontramos al Duque y al resto de rebeldes. El galeón había
partido, William se fue desilusionado, y nosotros marchamos a la base a
planificar el siguiente movimiento de una partida de ajedrez, que parecía no
acabar nunca.
EL ORÁCULO
Al regresar a la base, Frink se adelantó y nos anunció una reunión con
Buzuki. Nos llevó ante el oráculo, al cual pudimos formular cuatro preguntas.
Nos anunció los oscuros planes de Silver y la forma de detenerle mediante los
Orbes. Nos reveló la localización del primero en la torre de Othías en Rain.
Y nos dio un cuerno mágico que sería necesario para nuestra aventura.
El Duque me entregó un mapa para poder moverme y volvió a la base. Hablé con
Buzuki y me dijo que fuera a Rain. En ese momento, Sekune se ofreció a ayudarme
y a venir conmigo. Acepté encantado, pues era una guerrera formidable.
Utilicé el mapa para llegar a la torre de Othías, donde tuve que utilizar el
cuerno mágico para que el sello mágico me permitiera la entrada. Tras una
larga discusión, Othías me entregó el orbe y algunos objetos más que podían
ser de utilidad en mi cruzada contra Silver.
Con la ayuda del mapa, me dirigí a mi casa en Verdante y mientras hablaba con
Sekune, unas criaturas verdes y hombres árbol nos atacaron, dirigiéndonos
hacia la derecha del camino a ver qué acontecía. De nuevo, a lo largo del río
fuimos asediados por más enemigos que probaron nuestra destreza con la espada y
el arco. Por el camino de arriba, observamos un enorme tronco que servía de
puente, y a dos guardias corriendo, que provenían de casa de Vivianne. Por lo
que continuamos hacia la derecha a ver que había ocurrido. Llegando a casa de
Vivianne, ascendimos por la ladera y observamos dentro de la casa, que Vivianne
había matado a todos sus atacantes y se ofreció a unirse al grupo de rebeldes.
Volvimos al camino donde encontramos el tronco que hacía de puente y cruzamos
hacia la izquierda. Allí nos encontramos al alcalde, que nos recibió con una
actitud muy hostil, pero de todas las formas, nos entregó la llave de la
ciudad. En la parte superior izquierda había un camino que seguimos encontrándonos
con un enorme cráter de fuego, de donde salieron elementales de fuego. Una vez
que hubimos acabado con ellos, continuamos por la izquierda, donde tuve que
utilizar mi espada de hielo contra un gigantesco elemental de fuego que amenazó
nuestras vidas. Siguiendo por la parte superior del camino nos encontramos con
éste cerrado por un gigantesco incendio, por lo que usamos el mapa para
orientarnos y volvimos hacia la base rebelde.
EN LA BASE REBELDE
Una vez hubimos llegado a la base rebelde, bajamos por la escalera situada más
a la derecha, y continuando, dejamos la cueva a un lado tomando el camino
superior. Llegamos de nuevo a las puertas de Haven, dejándolas atrás para
poder llegar camino abajo a la entrada de la ciudadela de Rain. Entramos a través
de sus enormes puertas y llegamos al cruce de caminos en el que ya estuvimos una
vez. Esta vez escogimos la calle situada en la parte superior de la encrucijada,
y llegamos a un puente, eligiendo tomar la salida inferior. Por fin llegamos a
las enormes puertas de madera, que abrimos con la llave que nos cedió el
Alcalde apresuradamente. Una vez abiertas, entramos y comenzamos a pelear con
una serie de piratas que nos cerraban el paso, escapando por la parte superior
del puente. Llegamos a una especie de esquina oscura, donde un grupo de hombres
nos esperaba para cazarnos. El cazador fue el cazado y tomamos la calle de la
derecha, llegando a una calle con escaleras que nos condujo a través del callejón
de la derecha, a otro conjunto de casas con un arco en el medio de la construcción.
Nos defendimos de los atacantes y repusimos el inventario con las armas que
dejaron allí. En la siguiente calle se veían otras escaleras donde otra pelea
no se hizo esperar. Caminamos por la salida inferior buscando una taberna. La
siguiente calle, con una esquina y una valla a lo largo, conducía a una salida
por la derecha que llevaba a una taberna en la que conseguiríamos información
de primera mano. Para entrar, una enorme lucha se desató, dando buena cuenta de
aquellos piratas que quisieron impedirnos el paso. Una vez dentro, hablamos con
Albert, dos veces, pues su forma de hablar no era lo suficientemente clara como
para que a la primera sacáramos el código de acceso a las puertas: tres toques
de campana, un segundo, dos toques, un segundo, un toque y en teoría las
puertas se deberían de abrir. Claro que esto nos costó treinta piezas de oro.
Después hablamos con Randalph y le compramos una espada de fuego por cien
piezas, así como con Jonah que también me vendió unos extraños doblones.
También discutí con Mildew, el cual no hacía más que ordenarnos que nos fuéramos,
pero no le hicimos caso alguno.
Entonces y tras ayudarnos en una pelea, acepté que Jug, un enorme guerrero, se
uniera a nuestro grupo, y ordené a Sekune que volviera a la base a ver qué
noticias tenía el Duque. Salimos de la taberna y tras una buena pelea, viajamos
al oráculo.
Elegimos viajar hacia Haven, por lo que tuvimos que tomar el camino de la parte
inferior a los pies de la torre. En la lejanía observamos el palacio de Cristal
y atravesamos las puertas para llegar a Winter, donde nos acercamos a un puente
y tuvimos que hacer uso de la llave de acero para poder abrir la puerta. Nos
atacaron varios monstruos alados, que no eran afectados por ninguna de nuestras
armas, salvo por la espada de fuego que compramos a Randalph. Tras eliminar a
todos los monstruos, seguimos camino a la derecha. En el siguiente tramo,
combatimos contra varios enemigos y localizamos una cueva en la parte inferior
derecha, (Aparece el cronista) donde entramos. En la cueva helada, varios
monstruos nos atacaron, cuando terminamos el combate nos fuimos por la derecha,
llegando a una larga escalinata, donde unas puertas de madera en la parte
inferior nos invitaban a entrar. Al abrirlas, Angus apareció no pudiendo dañarle
nada más que con la espada de fuego. Al morir Angus, pudimos entrar en el
templo, donde nos fue entregado el Orbe de hielo para nuestra custodia. (Aparece
el cronista)
EL ORBE DE LA
CURACIÓN
Usamos el mapa para volver a la base rebelde, donde decidimos ir a ver al
profesor Velding, a ver si tenía noticias acerca de otro de los Orbes. Orientándonos
con el mapa viajamos a la entrada de la librería, donde Velding y Whittle
estaban hablando uno con otro. Interrumpiendo su conversación, fui a hablar con
ellos. El profesor me habló de Spires y el Orbe de la curación.
Desdichadamente, Spires estaba sumergida y necesitaba el Batiscafo de Thaddeus
para llegar hasta él. Gracias al mapa llegamos a la torre de Othías y tomamos
un atajo por la salida a la derecha, atravesando una calle con un árbol en
ella. Salimos por la calle a través de una escalera y continuamos nuestro
camino haca adelante, llegando a una larga calle, donde se observaba la torre de
Othías en la lejanía. Tomando la salida inferior, llegamos al puente levadizo,
donde después de tocar la campana en la secuencia correcta, (Tres
toques-1segundo/Dos-1seg/1-1seg), el rastrillo se alzó y entramos
desencadenando una tormenta entre los piratas y nosotros. Cuando hubimos
acabado, apareció el cronista, para escribir nuestra historia.
De las dos salidas posibles, tomamos la que estaba más al fondo y a la
izquierda, donde nos encontramos a Albert, que nos vendió un poco de plata.
Atravesando el pórtico a la derecha, llegamos a un patio, donde nos encontramos
a un hombre lobo que no tardó en morir, liberando su alma de la eterna
esclavitud. Avanzamos hacia la puerta de la derecha y nos encontramos con el
barquero, al que tuvimos que darle los doblones de oro que compramos en la
taberna para que nos llevara a ver a Thaddeus. Cuando llegamos a nuestro
destino, pronuncié el conjuro y apareció Thaddeus ante nosotros y tras una
breve explicación de nuestras demandas, accedió a procurarnos el batiscafo y
nos dirigimos a Spires. Una vez allí, desembarcamos y combatimos contra los
hombres pez. (Aparece el cronista)
Saliendo por la izquierda, entramos a un salón con dos escaleras y una bolsa de
dinero y después de eliminar a todos los enemigos, continuamos por la parte
inferior llegando a un salón con cuatro columnas. Siguiendo hacia abajo,
entramos a un corredor, donde nos atacaron numerosos arqueros. Salimos por la
izquierda, situándonos en un salón con vista panorámica, donde nos atacaron
numerosos hombres pez y guardias de Silver. (Aparece el cronista) Decidimos ir
por la izquierda y entramos a un salón circular donde un pentagrama rodeaba a
un cofre. Tras una larga lucha, conseguimos un collar de extinción de infierno.
Volviendo a la sala panorámica abrí el cofre, de donde me equipé con la
espada larga. Entramos dentro de las enormes puertas de madera, y allí nos
esperaba Jac, uno de los lugartenientes de Silver. Cuando estaba preparado para
luchar contra él, un enorme dragón apareció atacando a Jac. Me ahorró el
trabajo de matarle y nos dispusimos a luchar contra el Dragón. Tras derrotarle,
atacándole cuando el efecto de partículas le rodeaba, recogimos el Orbe de la
curación.
LA VERDAD SOBRE
RUBEN
Decidimos volver al muro en llamas que nos cortaba el paso y utilizamos el mapa
para llegar a Verdante y desde allí al árbol del fuego. Una vez allí
utilizamos el collar extintor de incendios y el fuego se quedó extinto permitiéndonos
el paso. De repente, Frink apareció y nos dijo que Buzuki quería vernos en el
templo del Oráculo. Viajamos al Oráculo y compramos a Buzuki un par de
pociones nuevas muy poderosas y completamos las ya existentes. Volvimos al árbol
de fuego y cruzamos al otro lado. Entramos en un pantano muy tenebroso y tras
ser atacados al intentar coger una bolsa con dinero, cogimos el camino de la
izquierda. Continuamos en la misma dirección y recogimos otra bolsa de dinero,
continuando de nuevo por la izquierda. De repente nos encontramos con Tarrasque,
un ser del averno que sólo era vulnerable, cuando centenares de puntos
luminosos parpadeaban a su alrededor. Cuando pudimos acabar con él, abrimos el
cofre y nos equipamos con un bastón de luz y la llave de bronce. (Aparece el
cronista). Volvimos por nuestros pasos y hasta uno de los recodos del camino en
forma de Y, tomando esta vez el camino de la derecha en lugar del de la
izquierda. Allí encontramos comida y salimos por la izquierda del camino,
llegando a un claro con antorchas donde nos enfrentamos con más criaturas
monstruosas, recogiendo más tarde un arco largo.
Seguimos por la izquierda viendo un monasterio en la distancia. Nos encontramos
a Cagen, un monje que nos advirtió de los peligros que nos acechaban y se unió
a mi expedición. Mandé a Vivianne a la base a ver si el Duque tenía noticias
para nosotros. Cruzamos el puente en dirección al monasterio, donde sostuvimos
una lucha feroz con monjes en estado demencial. En la parte superior izquierda
había una salida que tomamos para llegar a una plaza con una fuente, donde
continuamos por la derecha. Allí se encontraba la entrada al monasterio, pero
seguimos por el camino a la derecha, donde llegamos a un recinto cerrado en el
cual encontramos un cofre con varios equipos muy útiles, los recogimos y
volvimos a la entrada del monasterio. En el interior, un montón de monjes
practicando artes marciales nos dieron la bienvenida de forma un tanto brusca y
recogimos un alfanje dejado por el líder de los monjes. Tomamos la salida de la
izquierda y tras una confrontación dejamos atrás la sala por el camino de la
derecha. Dentro de una cueva un monje meditando conversó con nosotros y nos dejó
caer una pregunta de difícil solución. Pensé que el profesor Whittle tendría
la respuesta. Con el mapa en la mano, volvimos a la biblioteca y el profesor
Whittle nos facilitó un pergamino con la respuesta.
Viajando de nuevo al monasterio, entregamos el pergamino al monje, el cual,
agradecido nos entregó una poción, que me permitió volver al pasado, ver al
malvado Silver asesinar y recoger una llave de madera que seguro nos sería de
utilidad. (Aparece el cronista).
Con ayuda del mapa trazamos hacia los barracones. Tomamos el camino hacia la
izquierda, y una vez fuera volvimos en dirección a casa de David. Allí
continuamos por el camino de la derecha. Seguimos el curso del río tomando el
atajo de la derecha, y llegamos a una encrucijada con un pozo en medio del
camino, donde tras un enfrentamiento seguimos hacia la derecha.
Estamos ante una cascada. Subimos por las escaleras llegando a una casa con
molinos de agua donde utilicé la llave de madera para abrir la puerta. Allí
conocimos a Chiaro, un discípulo de Rubén, y aunque él se ofreció a unirse a
nuestra expedición, preferí mandarle con el Duque para que informara de la
muerte de Rubén.
En el piso superior y en el interior de un cofre encontramos el Orbe de la Luz.
LA MUERTE DE DRACO
Con la ayuda del mapa viajamos a la torre, tomando el camino de la derecha.
Continuamos por el puente por las escaleras de la izquierda, llegando a varias
escaleras juntas unas con otras. Decidimos tomar el camino de la derecha (no por
ninguna de las cuevas, sino el camino a la derecha). Llegamos a una plaza con
dos cofres, y una vez eliminados todos los enemigos, tomamos el camino de la
parte superior. Estando de vuelta al conjunto de escaleras salimos por la cueva
de la derecha. Nos encontramos enfrente de otra cueva, en la que cuando
intentamos entrar un montón de monstruos azules intentaron acabar con nosotros.
Cuando conseguimos entrar, llegamos a un gran puente donde proseguimos nuestro
camino por encima del puente y hacia la derecha. Allí encontramos a todo un
batallón de vikingos contra los que tuvimos que combatir continuando por la
salida de la derecha.
Al fin llegamos a la entrada del Palacio de Cristal, y utilizamos la llave de
bronce para abrir la puerta y poder entrar. ( Aparece el cronista).
Dentro del Palacio de Cristal encontramos dos escaleras. Salimos por la de la
derecha, llegando a un largo corredor con dos puertas al final, de las cuales
cogemos la puerta de la izquierda. La siguiente sala nos llevó a un corredor
diagonal, donde había una salida en la parte superior derecha que llevaba a una
habitación cuadrada, en la que tres guardas de Silver nos impidieron el paso.
Por la puerta de la izquierda accedimos a un corredor por el que continuamos por
la salida superior izquierda, haciendo caso omiso de las puertas. El siguiente
corredor al que accedimos nos llevó a otra salida al fondo, que conducía a una
enorme sala con un pozo circular. Allí desarrollamos una épica batalla contra
los guardias de Glass, la hija de Silver.
La salida a mano izquierda nos llevó a otra habitación con un pozo circular
similar al anterior, y continuamos nuestro camino por la puerta izquierda.
Enfrente de nosotros, Draco, desató una tormenta de hielo alrededor nuestro.
Cambié mi espada por la Espada de Fuego para poder matarlo. Una vez muerto, la
salida de la parte superior izquierda nos llevó hacia una pequeña torre, donde
conseguimos el Orbe de Tierra y la llave de los barracones. ( Aparece el
cronista).
Regresamos al lugar donde habíamos matado a Draco y descubrimos un pasadizo
secreto en la parte inferior derecha y al abrir uno de los cofres, encontramos
la llave de diamante. Volvimos al salón principal y salimos por la parte
inferior atravesando de nuevo el pozo circular. Por la puerta de la derecha,
llegamos a la siguiente sala en la que también había un pozo circular, y donde
se encontraba la puerta que se abría con la llave de diamante. Dentro había
dos cofres que contenían la llave de Hielo y el amuleto de la visión. Volvimos
a la sala del pozo circular y cogimos el camino de la derecha, conduciéndonos a
un enorme corredor vertical, el cual abandonamos por su parte inferior. En este
punto, un corredor en forma diagonal con una puerta a la izquierda, la cual
tomamos, nos condujo a una sala con dos ventanas en la que se desencadenó una
feroz lucha. La salida inferior, nos llevó a un corredor horizontal donde
continuando por la izquierda llegamos a un pasillo con dos puertas. Nos fuimos
por la salida superior. Llegamos al salón principal con sus grandes escaleras.
Abajo. La puerta que estaba cerrada se abrió con la llave de hielo, en la que
había un cofre con el primer pergamino de Golem y un martillo de guerra.
LA BUSQUEDA DEL
TRAIDOR
Viajamos a Haven, a la base rebelde. Nos notificaron que habían apresado a el
Duque. Fat Bob nos contó la forma de entrar en la prisión y donde conseguir
ayuda. Nos desplazamos con nuestro mapa a la Taberna donde hablamos con Mildew,
el cual nos indicó la forma de liberar al Duque.
Para ello, deberíamos de bajar el nivel del agua de las mazmorras del castillo.
Comenzamos nuestra andadura por la izquierda y llegamos a una sala con un enorme
barril. Un rebelde me enseñó otro golpe con la espada. (Aparece el cronista)
Salimos por el barril gigante y llegamos al sistema de alcantarillado, donde
después de combatir contra hombres rata, disparamos una flecha a la campana,
que al producir el sonido, abrió las compuertas por las que accedimos a un
lugar con escaleras de madera. Tomamos la salida superior derecha, llegando a un
pozo humeante en donde una salida en la parte superior nos llevó a una
canalización de agua.
Decidimos ir por la derecha y continuamos nuestro camino a través de una
corriente de agua que olía a mil demonios. De nuevo por la derecha, Llegamos a
una sala donde una compuerta estaba acoplada al suelo. Tras un duro combate,
salimos por la izquierda, llegando a la sala donde deberíamos de abrir la válvula
que bajaría el nivel del agua. El problema es que faltaba la llave que insertaríamos
en la válvula. Decidimos buscarla caminando hacia la derecha, llegando a una
escalera en espiral, la cual tomamos para acceder a una gran sala, con una
puerta circular. Localizamos la llave de la válvula y la recogimos en medio de
una cruenta lucha. Regresamos de nuevo y a través de la escalera en espiral a
la sala donde estaba la válvula, la cual con ayuda de la llave accionamos,
drenando el agua de las alcantarillas. El camino para liberar al Duque, empezaba
a despejarse. Para salir de las alcantarillas, tomamos el camino de la derecha,
en esta ocasión, en vez de seguir el camino de la escalera en espiral
continuamos por la derecha. Una estatua de una rata gigante nos impresionó, al
igual que el desesperado ataque de otro montón de apestosas ratas con mucha
hambre. (Aparece el cronista) Salimos por el medio, justo por un enorme pozo
donde nos encontramos una rata gigante, combatimos duramente contra ella, (es
vulnerable con los efectos de partículas) hasta que pudimos eliminarla.
Encontramos el Orbe de ácido y adelantamos otro paso más en la destrucción
del malvado Silver.
DE NUEVO EN RAIN
Saliendo por la guarida de la rata gigante llegamos por un pasadizo a Rain,
saliendo por donde mantuvimos la lucha contra el hombre lobo. Cogiendo la salida
situada más arriba, llegamos a una plaza con una calavera colgando a la
izquierda. Decidimos coger la salida de la izquierda, a fin de llegar al lugar
donde encontramos al barquero. Al haber desaparecido el nivel de agua pudimos
caminar hacia la derecha en dirección a la torre de Othías. Encontramos un
cofre con un arco de fuego. Volvimos atrás y cogimos la salida situada en lo
alto de la barandilla de madera. Llegamos aun lugar donde inmensas esculturas
semienterradas, fueron testigos de la encarnizada lucha contra guardias de
Silver. Cada vez eran mejores y más numerosos. Continuamos hacia la derecha,
llegando a un puentecillo al lado de la fortaleza. Traspasamos el puente y
entramos en la prisión. Atravesamos un pasillo lleno de camas donde encontramos
dos cofres, siguiendo nuestro camino hacia abajo. Llegamos a otra sala parecida
a la anterior, pero esta vez tomamos el camino por la izquierda. Esta vez dos
torres se erguían sobre nosotros, llegando guardias de Silver por todas partes.
Acabamos con ellos y continuamos por el pasillo inferior, llegando a un pasillo
enorme lleno de estatuas. Enfrente estaba Khan, uno de los lugartenientes más
duros de Silver, el cual me retó. Con mucho gusto combatí contra él y Silver
se quedó sin uno de sus hombres más duros. Eso sí, recogí su espada Bastarda
y el escudo del dragón. Avanzamos hacia la derecha llegando a unas extensas
escaleras y una puerta de madera a la derecha. Continuamos subiendo por las
escaleras y nos encontramos a Gonch, un duende que tras combatir con él, nos
dejó el anillo de invisibilidad y una buena bolsa de dinero. Volvimos escaleras
abajo y entramos por la gran puerta de madera gracias a la llave de barracones.
Anduvimos por un puente de madera suspendido por cadenas y nos defendimos de los
guardias continuando adelante. (Aparece el cronista).
EN LAS MAZMORRAS
Saliendo por las escaleras volvimos hacia la gran puerta de madera y la abrimos
con la llave de los barracones. Llegamos a una habitación cuadrada, donde
eliminamos a los arqueros y guardias de Silver, siguiendo nuestra andadura por
la parte superior. Caminamos sobre un puente de madera suspendido por cadenas,
saliendo por abajo hacia la siguiente estancia. (Aparece el cronista) Tras un
corto combate, las puertas de Chains se abrieron y entramos a rescatar al Duque.
En las alturas y por las plataformas, un grupo de arqueros nos asediaban,
continuando hacia abajo, las puertas se abrieron y entraron numerosos refuerzos,
tras acabar con ellos, atravesamos las puertas llegando a una habitación en
cuyo centro ardía un gran brasero. Dos juegos de escaleras a cada lado nos
condujeron a varios cofres y comida útil para nuestra expedición y sobre todo
para nuestros estómagos.
Volviendo al centro del brasero, nos dimos cuenta que bajo las escaleras existía
otra compuerta, en la cual hallamos más comida y armas. Tras volver de nuevo a
la habitación continuamos nuestra marcha a través de la derecha, por una
salida bajo un pórtico.
Al atravesar el pórtico nos encontramos a Jeremías, el cual nos dio una llave
de oro, la cual cayó abajo y un terrible lagarto se apoderó de ella. Cage, con
una de sus flechas acertó certeramente con su arco a la palanca de la izquierda
bajando el puente levadizo. Una vez abajo, combatimos contra los hombres
lagarto, recuperando la llave de oro y saliendo por la parte de la esclusa
inferior izquierda. Encontramos el bloque de celdas y al Duque, el cual nos pidió
que encontráramos al carcelero, puesto que era el único capaz de poseer la
llave de su celda. Partimos en su busca por las puertas que estaban abiertas
arriba y entramos a un salón con un servicio a la izquierda. Al tirar de la
manivela del servicio, el pasadizo se abrió aventurándonos una vez más en lo
desconocido.
Llegamos a una extensa habitación con tres cofres que abrimos, dejándolo atrás
al avanzar por la derecha. Llegamos a un largo y estrecho corredor donde
volvimos a combatir en inferioridad de condiciones. Una vez que terminamos con
nuestros enemigos, salimos por el final del corredor hacia una sala con varias
escaleras, llevando una de ellas a una sección inferior. Decidimos salir por la
parte superior izquierda. Aquí nos encontramos otro pasillo largo con un cofre
bastante resistente a ser abierto. Una vez conseguido, volvimos sobre nuestros
pasos, saliendo por la izquierda, y tomando esta vez las escaleras que conducen
a la sección inferior.
¡Por fin! Encontré a Fuge, el malvado hijo de Silver que había matado a mi
abuelo. Cage y Jug se quedaron sin conocimiento al estallarles sendos rayos
enviados por Fuge. Mi ira se encendió aún más al saber que también había
matado a mi padre. Con eso firmó su sentencia de muerte.
Me llevé sus dos espadas y la llave de media luna de encima de su cadáver. Ya
no dañaría a nadie más.
Salimos por la parte superior izquierda, llegando a una sala con una escalera
con varios niveles por debajo que conducían a una salida. Al atravesarla, nos
encontramos en una pequeña sala donde el carcelero tenía entre sus ropas la
llave de la celda del Duque. Entramos en una pequeña salida en forma de arco,
justo en medio, donde encontramos a Moss, Le entregué el pequeño oso y corrió
emocionado en busca de su madre. Volvimos al bloque de celdas atravesando las
salas correspondientes y liberamos al Duque, el cual nos reveló la existencia
de un traidor. Al ver a la hija de Silver, esta nos aseguró que odiaba a su
padre por haber matado a su madre, y que la información sobre el traidor que
buscábamos la encontraríamos en Deadgate. Cuando íbamos a ir a Deadgate,
Frink nos dijo que Buzuki nos esperaba en el templo del Oráculo.
(Aparece el cronista)
APARECE EL TRAIDOR
Como teníamos suficientes pócimas, nos fuimos directamente a Verdante, y
hablamos con Jonah, el marinero. Le pagamos trescientas monedas y nos llevó a
Deadgate. Cuando desembarcamos, unos terroríficos esqueletos nos atacaron. Les
hicimos volver al mundo de los muertos y nos fuimos por la parte inferior
derecha. Una estructura de madera llevaba hacia un pequeño islote aislado. No
pudimos más que ir hacia una caverna por la derecha, que nos llevó a una
estructura cuadrada, por la que salimos utilizando la parte superior izquierda.
A través de un durísimo combate, contra espectros y fantasmas, seguimos por la
derecha. Llegamos a una parte exterior donde había un Gong. Tomamos de nuevo la
opción de seguir por la derecha, llegando a ver al fantasma de John. Nos reveló
que el traidor era... William. Prometí vengarle y tomamos el atajo que había
en la parte inferior derecha, donde aparecimos en dos estructuras con dos
caminos. Un camino a mano derecha y otro en la parte inferior derecha, que fue
él por el que continuamos nuestra incansable búsqueda. Al llegar observamos
como dos espectros atacaban a un fantasma con forma humana. Le ayudamos. Se
llamaba Ganitos y nos dio en agradecimiento la llave de piedra.
LA EXCAVACION DE O´LEARLY
Dejando el lugar a través de la puerta de antimateria que estaba enfrente,
llegamos a una sala con dos puertas de antimateria y salimos por la de la
izquierda hacia el pequeño islote. Dentro de un cofre hallamos una poderosa
espada Bastarda. Regresamos a la sala de la que proveníamos y volvimos a salir
esta vez por el portal a la derecha. Llegando a los cuatro islotes conectados
por estructuras, volvimos a salir por la parte inferior, estando de nuevo, en
las dos estructuras de madera. A diferencia, decidimos salir por la salida
situada a mano derecha. Nos encontramos a un fantasma llamado O´learly, el cual
nos señaló la localización de otro de los Orbes y nos dio el pergamino de la
Revelación. Nos contó la historia sobre la Plaga y su personal cruzada contra
Silver así como la localización de su excavación. Con el pergamino podríamos
abrirnos camino hacia Outer Haven. (Aparece el cronista)
Volvimos a la base rebelde donde la madre de Moss nos agradeció con el anillo
de resistencia a la magia el haber encontrado a su hijo. Hablé con el Duque y
le expliqué la traición de William.
Decididos a encontrar el siguiente Orbe, nos dirigimos por el desfiladero en la
parte superior del campamento rebelde a un prado donde había un oso. Y encabecé
la marcha por la derecha hacia una fuente de gran tamaño. Gracias al conjuro
del pergamino, un nuevo camino se abrió, pero decidimos buscar primero por el
camino situado en la parte inferior izquierda, antes que por el nuevo. Llegamos
a un acantilado donde había una grúa. Nos defendimos de unos piratas y
encontramos un arco largo y flechas en un cofre. Regresamos y cogimos el nuevo
camino creado por el pergamino y fuimos a parar a un prado con un pequeño
puente que atravesamos. Una especie de mirador se erguía ante nosotros,
continuando nuestra marcha bajando las escaleras y tomando el camino más abajo.
Encontramos otras escaleras y luego tres plataformas conectadas, decidiendo
tomar el camino que se abría en la parte inferior. Llegamos a unas escaleras de
madera donde un cofre nos sirvió unas cuantas piezas de comida, que vinieron
realmente bien, tomando el camino de la parte inferior izquierda. Por fin
llegamos a la excavación del profesor, en el cofre encontramos la llave oxidada
y el Orbe del tiempo.
Caminamos hacia la parte superior izquierda donde había una salida que nos llevó
hacia una bonita vista de mar y un par de torres continuando nuestra carrera por
la izquierda. Nos encontramos en un patio circular con tres escaleras que
bajaban de nivel. Una vez acabamos con las criaturas que nos atacaron, salimos
por la parte inferior y a mano derecha. Llegamos a un mirador cerrado donde había
un cofre. El rey de la plaga se enfrentó con nosotros siendo un adversario
bastante duro de matar, pero al final el bien triunfó y abriendo la verja con
la llave de hierro, recibimos el segundo pergamino de Golem y la llave de hueso.
Con la ayuda del mapa viajamos a Gno, a la entrada de la biblioteca, donde
utilizamos la llave de oro para abrir las puertas de madera. Recogimos la
tercera parte del pergamino del Golem y el golpe del huracán. Viajamos luego a
la entrada de las cloacas y salimos por la derecha, llegando a la escalera en
espiral, subimos por ella y llegamos a la canalización de agua. La esclusa
circular estaba abierta, y penetramos por ella. Llegamos a un camino en zigzag
por el que salimos por la parte inferior derecha, llegando a dos escaleras que
unían la misma plataforma. En la plataforma inferior había una puerta que se
abrió con la llave oxidada.
Entramos por ella a una plataforma hexagonal con agua por debajo de ella y
encontramos un cofre, recibiendo el golpe del armageddon. Usamos el mapa para
viajar a Spires y utilizamos la llave para abrir el cofre, donde encontramos la
licantropía. Volvimos a viajar con nuestro mapa a Deadgates donde usamos la
llave de hueso para abrir el portal sellado.
Al penetrar por él, nos trasladamos a Atro, un lugar plagado de Aliens, los
cuales no podían ser detectados sin el anillo de la visión. Encontramos un
cofre y nos apoderamos de su contenido, saliendo por la puerta inferior derecha.
Vimos dos puertas con calaveras que llevaban al mismo sitio, a una especie de
caverna. Tras combatir contra varios aliens, escapamos por la salida superior
derecha. La siguiente confrontación fue contra la Reina de los muertos, una vez
que pudimos acabar con ella, salimos por arriba, donde nos esperaba el orbe de
la luz. Utilizamos los teletransportadores para cogerlo. (Aparece el cronista).
Llenos de alegría por haber conseguido los ocho Orbes, volvimos al campamento
para contárselo al Duque.
EL FIN DEL REINADO
DE SILVER
Mientras hablábamos con el Duque, apareció Glass, la hija de Silver. No teníamos
forma de ir a Metalon, nuestro destino final y ella se ofreció a fin de poder
destruir a su padre. Creó un anillo de teleportación y me llevé a Jug y a
Chario conmigo.
Llegamos a Metalon y una cruenta batalla se inició. (Aparece el cronista)
Salimos por la parte inferior y encontramos un cofre a la derecha. Tras recoger
todo, nos fuimos por la salida superior izquierda. Nos encontramos un aterrador
río de sangre, abrimos un cofre y continuamos a mano derecha. Tras seguir
peleando contra la guardia de Silver, continuamos por la salida superior, donde
nos encontramos a un robot que nos ignoró. Salimos al igual que él por la
salida inferior. Pero nos tuvimos que enfrentar después a él y otros más,
cuando hubimos acabado con ellos, recibimos el Analectus y salimos por la puerta
arriba situada. El palacio de Silver estaba al fondo, continuamos nuestro camino
abajo a la derecha y llegamos a unas escaleras al lado de una bola metálica que
paraba el río de sangre, elegimos la salida de la izquierda y llegamos a un
camino de metal, que dejamos por la salida superior. Tras otro arduo combate nos
dirigimos a la salida izquierda, volviendo a la sala con la gran bola de metal,
pero esta vez al otro lado del río. Dejamos esta sala por la izquierda y
entramos a otro salón con escaleras, tras acabar con los guardias seguimos por
las escaleras y llegamos a una habitación con un panel de cristal, Usamos el
analectus en la llama, activándose el teletransportador. Nos transportó a la
habitación de las largas escaleras. Dejamos el teletransportador y continuamos
por la derecha, donde nos encontramos a un robot en un sangriento recipiente,
abandonando la estancia por la salida inferior. Nos encontrábamos casi en el
aire. En una pequeña plataforma. Utilizamos el Analectus en la llama y las
puertas se abrieron drenando la sangre. Corrimos hacia la derecha, llegando a la
sala donde estaba el robot en el contenedor de cristal. Salimos por la parte de
arriba, volvimos al teletransporte y salimos vía teletransporte a otra bahía
donde nos encontramos a Rend. Después de combatir con él y matarle apareció
un cronista al que relaté mi historia hasta el momento, pues no sabía si
realmente iba a salir vivo de mi cruzada contra Silver. Tras esto, caminamos
hacia la derecha y llegamos a la entrada del palacio de Silver. Un tropel de
guardias, salió a darnos la bienvenida, pero habíamos llegado ya muy lejos
como para amedrentarnos. Tras la lucha, las puertas del palacio se abrieron y
entramos en los dominios del malvado Silver. Continuando por un corredor,
seguimos hacia la derecha, llevándonos esta salida hacia otro corredor circular
con unas escaleras que seguimos para acabar en una habitación con dos puertas
selladas con partículas. Usando la llave de la media luna, abrimos la puerta
derecha y tras un combate contra la "mascota" de Fuge, encontré en un
cofre la llave de granito. Regresamos al pasillo, y abrí la puerta izquierda
con esa llave, siguiendo por la izquierda hasta que nos encontramos a Oberius,
un sacerdote que me contó unos planes de boda y sacrificios que me convencieron
muy poco. Volvimos atrás, al pasillo de las dos puertas selladas y tomamos en
esta ocasión el camino de la derecha, donde llegamos a un pasillo curvado
tomando de nuevo la derecha como dirección de marcha. Entramos en una habitación
con cuatro salientes en la pared. Pulsamos en cada uno de ellos y aparecieron
dos enemigos. Cuando acabamos con ellos, un objeto misterioso flotaba en medio
de la nada reventando la puerta situada más arriba. Salimos a través de ella
hacia varias escaleras, continuando por la parte inferior de la estancia hasta
que llegamos a una habitación en la que había un giroscopio. Decidimos seguir
buscando por la derecha y llegamos a una plataforma circular flotante, una
imagen fantasmagórica aparecía y desaparecía. (Aparece el cronista) Por la
salida situada arriba, llegamos a la sala del trono de Silver. Vimos como Silver
mataba a William y hacía desaparecer a Jennifer, mi mujer. Tras ello, Silver
invocó numerosos enemigos contra los que ya habíamos combatido, una vez
derrotados, Utilicé cada uno de los Orbes contra el cristal mágico que estaba
encima del trono de Silver (Primero fuego, luego hielo, etc.) Una vez destruido
el cristal. El poderoso Silver cayó al suelo como un anciano abatido, pobre y
miserable. Ya no parecía el todopoderoso y malvado, sino un viejo que suplicaba
por su vida. Ya no tenía poder, y no podía hacer daño a nadie más que a sí
mismo. Mi ira se desvaneció y rehusé matarle.
En ese momento, Némesis hizo su aparición matando a Silver. Combatí contra él
y me arrastró a su terreno, a una dimensión desconocida, entablando una
encarnizada lucha contra Apocalipsis. Para matarle tuve que utilizar mi escudo,
haciendo que rebotaran contra él mismo, todos los proyectiles que me enviaba.
Una vez muerto, la paz volvió. Mi mujer apareció, las demás mujeres fueron
liberadas. El reino se había librado de la tiranía de Silver y yo volví a mi
casa en Verdante con mi mujer y con mis ganas de aventura saciadas para una
buena temporada. Paz y progreso para todos.
FIN
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